Construcción industrializada: ¿La solución definitiva al reto de la vivienda en Catalunya?

Mar, 17/03/2026 - 16:40

SOCOTEC reúne a los principales actores del sector para debatir sobre la capacidad de la industrialización para acelerar la producción de vivienda asequible, reducir plazos y mejorar la sostenibilidad en un mercado bajo máxima presión.

 El acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los mayores desafíos sociales y económicos en Catalunya. Con unas previsiones que apuntan a una necesidad de 180.000 nuevas unidades en los próximos cinco años, el sector se ve obligado a buscar fórmulas que aceleren la producción sin comprometer la calidad ni la eficiencia.  

En este contexto, SOCOTEC ha organizado una jornada de debate para dar respuesta a una pregunta clave: ¿Es la edificación industrializada una solución estructural o una mejora de proceso?

La sesión, moderada por Antonio Sánchez Gea (SOCOTEC), contó con la participación de voces líderes en la cadena de valor inmobiliaria: Pere Picorelli, director de Vivienda y Edificación de Incasòl; Juan Manuel Borrás, director de Operaciones de Culmia; y Josep Miñarro, director general de Ciudades, Edificación y Energía de SOCOTEC.

Más allá de la técnica: Un cambio de paradigma

El debate arrancó analizando si la industrialización puede, por sí sola, resolver el problema estructural. Los ponentes coincidieron en que, si bien la tecnología existe, el acceso a la vivienda depende de factores externos como la gestión del suelo, la lentitud en la tramitación de licencias y el marco regulatorio.

Sin embargo, la industrialización cambia las reglas del juego en la ejecución. "No se trata solo de construir bajo techo o de prefabricar, sino de cambiar cómo diseñamos y coordinamos", se afirmó durante la jornada. El paso de "construir un proyecto de forma industrializada" a "industrializar el proyecto desde su concepción" exige una relación colaborativa desde el minuto cero entre promotora, constructora e ingeniería.

 

 

La competitividad económica: El factor tiempo como activo financiero

Uno de los puntos más debatidos durante la jornada fue la competitividad económica de la construcción industrializada frente a los métodos convencionales. Los ponentes coincidieron en que, en términos de costes directos de ejecución, la industrialización todavía afronta el reto de no disponer de una economía de escala suficiente en el mercado nacional. Sin embargo, el análisis cambia drásticamente cuando se introduce la variable del tiempo en la ecuación financiera del proyecto.

1. Reducción drástica de plazos: El caso de Boadilla del Monte

La rapidez en la entrega no es solo un beneficio logístico, sino una ventaja competitiva de alto impacto. Durante la sesión se destacaron casos de éxito como el proyecto residencial en Boadilla del Monte, donde el uso de sistemas industrializados permitió completar la obra en 22 meses, logrando un recorte de 6 meses respecto a los estándares de la construcción tradicional.

Esta reducción del 25% en el tiempo de ejecución permite:

  • Una comercialización o puesta en explotación mucho más temprana.

  • Una reducción significativa de los costes financieros y de estructura.

  • Mitigar el impacto de la inflación de materiales al reducir el periodo de exposición en obra.

2. Control de incertidumbre y "Costes de No Calidad"

A diferencia de la obra tradicional, donde el presupuesto suele sufrir desviaciones por imprevistos sobre el terreno, el proceso industrializado se basa en un entorno colaborativo y digital (BIM) desde la fase de diseño. Esto permite un control exhaustivo de los llamados "costes de no calidad".

Al fabricar en un entorno controlado, se minimizan los errores de ejecución, los repasos de obra y los residuos. Para un promotor con compromisos de entrega claros, la industrialización transforma el riesgo en certidumbre, garantizando que el precio pactado y la fecha de entrega se cumplan con precisión quirúrgica.

3. Un cambio en la estructura de costes

En definitiva, la jornada concluyó que, aunque el coste por metro cuadrado pueda parecer superior en origen, la eficiencia del proceso compensa la balanza. La industrialización no debe entenderse como un producto más caro, sino como una inversión en previsibilidad y rapidez, factores que hoy en día son críticos para la viabilidad de cualquier gran promoción en Catalunya.

 

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sostenibilidad

El impulso público

 

El Plan 50.000 se posiciona como el motor de la vivienda pública en suelo en desuso de aquí a 2030, priorizando la construcción industrializada para acelerar los plazos de entrega. Este impulso institucional actúa como el catalizador necesario para que el sector invierta en tecnología y consolide un ecosistema sólido.

Además, este modelo destaca por su sostenibilidad: al integrar la economía circular y un control riguroso de residuos, garantiza una calidad técnica y una eficiencia ambiental que la construcción tradicional difícilmente puede igualar.

Una visión 360 y honesta

Desde SOCOTEC, Josep Miñarro destacó el papel fundamental de la ingeniería especialista en este proceso. En un modelo donde el proyecto es previo y el error no se puede corregir en obra, la capacidad técnica para diseñar con precisión milimétrica y coordinar procesos no lineales es la garantía de éxito para el futuro parque de viviendas.

La conclusión de la jornada fue clara: la industrialización no es una varita mágica, pero es el camino inevitable. Para que su implementación crezca, es necesaria una visión 360º que integre con honestidad la gestión del suelo con la capacidad industrial actual.

 

El Plan 50.000 se posiciona como el motor de la vivienda pública en suelo en desuso de aquí a 2030, priorizando la construcción industrializada para acelerar los plazos de entrega. Este impulso institucional actúa como el catalizador necesario para que el sector invierta en tecnología y consolide un ecosistema sólido.

Además, este modelo destaca por su sostenibilidad: al integrar la economía circular y un control riguroso de residuos, garantiza una calidad técnica y una eficiencia ambiental que la construcción tradicional difícilmente puede igualar.

Una visión 360 y honesta

Desde SOCOTEC, Josep Miñarro destacó el papel fundamental de la ingeniería especialista en este proceso. En un modelo donde el proyecto es previo y el error no se puede corregir en obra, la capacidad técnica para diseñar con precisión milimétrica y coordinar procesos no lineales es la garantía de éxito para el futuro parque de viviendas.

La conclusión de la jornada fue clara: la industrialización no es una varita mágica, pero es el camino inevitable. Para que su implementación crezca, es necesaria una visión 360º que integre con honestidad la gestión del suelo con la capacidad industrial actual.

La conclusión de la jornada fue clara: la industrialización no es una varita mágica, pero es el camino inevitable. Para que su implementación crezca, es necesaria una visión 360º que integre con honestidad la gestión del suelo con la capacidad industrial actual.

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