Representantes de la administración pública, la consultoría técnica, la construcción y la sostenibilidad analizan en Barcelona las oportunidades y barreras de la reutilización masiva de recursos en el sector.
El paso hacia un modelo constructivo bajo en carbono exige transformar la forma en que gestionamos el fin de vida de los edificios.
Para abordar esta visión práctica, SOCOTEC ha reunido en una nueva sesión de sus Expert Talks a distintos actores de la cadena de valor con un objetivo común: examinar el valor de las auditorías de deconstrucción, el cumplimiento de la normativa europea y los desafíos de logística y mercado que condicionan hoy la reutilización de materiales.
A través de experiencias reales en el ámbito público y privado, la jornada sirvió para debatir cómo anticipar el inventariado de recursos desde la fase de diseño, garantizando la trazabilidad técnica y económica necesaria para escalar estas soluciones en el territorio.
La visibilidad del ciclo de vida y la prevención
La apertura de la jornada subrayó el compromiso global de SOCOTEC dentro del ciclo completo de la construcción, desde la planificación inicial hasta la deconstrucción responsable. Se destacó la importancia de anticipar el fin de vida útil de los materiales para reducir la huella ambiental de un sector que genera un volumen de residuos en continuo crecimiento.

Las intervenciones de los expertos
Martí Riera, Director de Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad en SOCOTEC
Martí Riera contextualizó el impacto del sector recordando que "cada metro cuadrado construido equivale a unas dos toneladas de materiales", un volumen cuya ineficiencia en el final de vida útil exige un cambio urgente, más aún ante el incremento de residuos en regiones como Cataluña.
Riera anticipó que la directiva europea impondrá indicadores obligatorios de reutilización —siguiendo el modelo francés, donde la auditoría es obligatoria para más de 1.000 m²—, un marco que convivirá con el aumento de tasas de vertido y los requisitos de sellos como BREEAM o LEED v5.
"Debemos preguntarnos qué es un residuo y qué es un recurso. El desafío pasa por trasladar la auditoría de deconstrucción a las fases iniciales del proyecto para incidir de forma real en la reutilización, tanto in situ como entre diferentes activos de una misma organización."
Para lograrlo, contrapuso los estudios de residuos tradicionales frente a las auditorías de deconstrucción avanzadas, estructuradas en tres etapas:
Inventariado técnico in situ: Catalogación previa de elementos (desde acabados hasta estructuras) evaluando sus dimensiones, estado y deconstructibilidad.
Caracterización y viabilidad: Análisis de propiedades (resistencia, rugosidad) y estimación de los costes logísticos y de acopio.
Digitalización del potencial: Mapeo digital de los materiales para determinar su viabilidad real de reincorporación en la misma obra o en el mercado.
Martí Riera, Director de Responsabilidad Social Corporativa y Sostenibilidad en SOCOTEC
Martí Riera contextualizó el impacto del sector recordando que "cada metro cuadrado construido equivale a unas dos toneladas de materiales", un volumen cuya ineficiencia en el final de vida útil exige un cambio urgente, más aún ante el incremento de residuos en regiones como Cataluña.
Riera anticipó que la directiva europea impondrá indicadores obligatorios de reutilización —siguiendo el modelo francés, donde la auditoría es obligatoria para más de 1.000 m²—, un marco que convivirá con el aumento de tasas de vertido y los requisitos de sellos como BREEAM o LEED v5.
"Debemos preguntarnos qué es un residuo y qué es un recurso. El desafío pasa por trasladar la auditoría de deconstrucción a las fases iniciales del proyecto para incidir de forma real en la reutilización, tanto in situ como entre diferentes activos de una misma organización."
Para lograrlo, contrapuso los estudios de residuos tradicionales frente a las auditorías de deconstrucción avanzadas, estructuradas en tres etapas:
Inventariado técnico in situ: Catalogación previa de elementos (desde acabados hasta estructuras) evaluando sus dimensiones, estado y deconstructibilidad.
Caracterización y viabilidad: Análisis de propiedades (resistencia, rugosidad) y estimación de los costes logísticos y de acopio.
Digitalización del potencial: Mapeo digital de los materiales para determinar su viabilidad real de reincorporación en la misma obra o en el mercado.

Albert Gassull
Director de Servicios de Espacio Público en la Área Metropolitana de Barcelona (AMB)
Albert Gassull compartió la experiencia de la administración pública supramunicipal en la aplicación de protocolos de sostenibilidad, inventarios digitales e integración de materiales recuperados en proyectos reales, señalando los retos de acopio y logística entre oferta y demanda.
"La idea central debe ser volver a rehabilitar antes de construir y adaptar antes de sustituir: auditar los recursos existentes, proyectar a partir de ellos para limitar el consumo de nuevos materiales y garantizar su trazabilidad. Sin embargo, para que la circularidad funcione a escala metropolitana, necesitamos crear estructuras territoriales y almacenes comunes que conecten la oferta y la demanda a lo largo del tiempo."

Joan Manel Casamitjana
Responsable de Innovación y Economía Circular en CALAF
Desde la perspectiva de la empresa constructora, Joan Manel Casamitjana expuso casos de éxito prácticos donde la circularidad se ha logrado mediante la colaboración transversal entre todos los agentes de la cadena de valor.
"Aprovechar materiales en un proyecto requiere generar el ecosistema adecuado. Cuando todos los agentes de la cadena remamos en la misma dirección y nos coordinamos, es posible promover la circularidad de forma económicamente rentable para todas las partes."

Eulàlia Figuerola
Representante de Green Building Council España (GBCE)
Eulàlia Figuerola aportó la visión global dentro de la Hoja de Ruta para la Economía Circular, recordando que la circularidad debe ir acompañada de criterios de suficiencia y eficiencia para no generar un efecto rebote en el consumo global de recursos.
"No podemos diseñar si no tenemos un buen conocimiento de lo que ya existe. La fase de diseño es la más importante y, sin una auditoría de deconstrucción rigurosa, no es posible tomar las decisiones adecuadas. La circularidad debe basarse primero en la suficiencia —preguntarnos qué necesitamos construir realmente— y en la eficiencia, para lograr reducir de forma absoluta nuestra huella material."
Un futuro colaborativo hacia el residuo cero
La jornada concluyó con un espacio de debate moderado donde se abordaron los principales cuellos de botella del sector, como la garantía de calidad de los materiales recuperados, la trazabilidad normativa, los marcos contractuales colaborativos y la necesidad de articular infraestructuras logísticas comunitarias.
Con iniciativas como esta, SOCOTEC reafirma su posición como consultoría e ingeniería de referencia, acompañando a clientes públicos y privados en la transición hacia un modelo constructivo más responsable, eficiente y descarbonizado.
¿Tienes un proyecto de rehabilitación o deconstrucción en fase de diseño?
Anticípate a las exigencias normativas y optimiza el valor de tus recursos.










